jueves, mayo 31, 2007

1000 caminos verdes para el sueño y el gris

Ay, amor, amor, si no eres mía, al menos dame utopías,
pásame tus causas perdidas, y como algo vital
sálvame de vez en cuando de mi soledad...

Utopías - Alejandro Santiago

***

Si, estoy triste.
Y aquel considera que la prosas no son nada.
Y piensa, piensa en aquella que se empeña en borrar
y siente aunque no ve.
Duda, las palabras, los ojos
y yo verseo, porque en versos uno se entrega más (absolutamente falso)
para entregarse entonces... (solamente a uno mismo)
para que las palabras lleguen como llegan tantas otras
porque no quiero el olvido
porque olvidar es difícil y otras veces fácil
dependiendo el factor del olvido, carajo.

Fotos en el display. Aléjate, pero acércate ¿no?
Qué fácil, que simple.
Se voltean las cartas, se advierte, se da opciones
Depende de uno. ¿Qué carajo se hace?
Complicación de mierda.
Odio. Olvido.
Querer que no la olviden.
Querer no versar.
No entregarse nunca. Ni un poco.
Cerrar ciclos.
No sé cómo jugar con esas cartas y menos con las fotos en los displays.


***


Debería concentrarme en mi sueño y no pensar en esto.
Mi sueño. Estoy buscando auspicios porque quiero publicar mi libro de cuentos. Ya he conseguido uno y luego lanzaré la invitación para que vayan a verme cantar. Si alguien conoce de alguien que podría auspiciarme o tiene alguna idea para recaudar fondos, escríbame por aquí. Necesito $1000... para eso, necesito varios auspicios o varias ideas. De verdad, les agradecería infinitamente.

No quería postear por post como estos, Pero acá estoy... porque no puedo irme. No puedo dejar el único juego que sé cómo jugar.
Hello, Goodbye.



lunes, mayo 28, 2007

De las sombrillas que no protegen...

Me gustaban sus horas que eran mas,
me gustaban las bombillas, los días de sombrillas,
me gustaba su llegada y la esperaba
asomado a la ventana desde donde veo pasar
el vaivén de un mundo tan desconocido
que no sé si la he encontrado allí o quizá en otro lugar.
Me gustaba la llegada de las horas de llover.
y me gustaban su prisa y cómo flotaban sus pies.

y aunque a días sus imposibles me los contagiaba a mí
le conservo en la fotografía que no le devolví.

Días de Sombrillas - Fernando Delgadillo
(que es tan alegre...)

***

Sombrillas invisibles que no protegieron de la lluvia. Bancas, teléfonos y voces. Volviendo desde ese parque en donde me senté, con frío, con la desesperación de siempre y lo lejano y cercano de la ausencia. Quieres pero te alejas. Vale, es lo mejor, pero que se piense que es lo mejor, que entienda no significa que que no esté triste, que de alguna manera duela.

Aunque ya ha pasado. No hay herida que sangre cien años. Y quise alejarme, huir del parque, de todo lo que se perdió por no arriesgar, de nada. Porque casi siempre fue nada o una imagen que se cuela por la ventana de una combi o una divagación. Ese día me debí bajar de la combi y poner punto final a la nada. Todo habría terminado y no se hubiera quedado en esas cosas que no pasan.

He vuelto. He vuelto porque no puedo dejar pendientes mis líneas. Porque tampoco puedo dejarte pendiente a nadie, ni siquiera a mí misma. Y aunque quizás este no sea el punto final del cuento que se escribió en triadas, quizás, sólo quizás, sí lo sea. De hecho, lo es. Y ahora saco una sombrilla, con esa que me mojé en Lima tan gris en donde sólo podía mojarme una lluvia ajena porque la lluvia en Lima nunca moja.

Hello, Goodbye

PD: Nuevo header. Nuevo botón para los que me tenga linkeada.
Un beso, ya estoy aquí de nuevo como la guerrillera que soy. Gracias a todos por los comentarios.

jueves, mayo 24, 2007

Vuela...

Nunca pensé que les diría adios por un tiempo indefinido, pero no quiero llenarlos de mis tristeza agrisadas, ni de este dolor que siento, ni de nada. No sé si esto pasa en un día, en dos, en meses. Sólo sé que han historias que se han cerrado o que siguen abiertas y que no quiero escribir. He de desaparecer pero no sólo de ellas, sino de todos aunque no sea justo porque esto tampoco es justo para mí. Pero vale, nada puedo hacer. Eso es lo mejor.

Nunca pensé que le diría un adios tan prolongado. Pero ahora no quiero mojarlos con las lágrimas que no salen, ni hacerlos sentir mal, ni que se preocupen por mí. Los quiero. Volveré, quizás mañana, quizás en unos días, quizás cuando todo pase.

Hello, Goodbye

martes, mayo 22, 2007

Locura compartida

Ayer fue uno de esos días que la guerrillera y yo recordaremos de acá a 20 años. Ese día en que, abordo de transportes públicos compartiendo los audífonos del mp3, primero nos fuimos a una entidad del estado, después saltamos a Wilson, luego aterrizamos en una agencia de viajes para saber cómo despegar y al final, tomando café y chicha, lloramos un poco y prometimos que nos íbamos a acompañar en todas nuestras locuras.

Ayer también me escapé de mi casa. Mi primer escape porque no pude soportar escuchar más las quejas, los chantajes, la locura enfermiza, la dependencia. Y caminé y sonó mi teléfono "ay linda, estás triste", estoy triste, pero ya pasará. Y "caminábamos los dos bajo la noche, para ti la luna, para mí tu voz" y yo llegando a un parque contigo al lado, en mi teléfono, entre risas. Ayer me hiciste reír y luego me dijiste que yo también te había hecho reír. Y yo que iba escapando como tantas veces lo he hecho y tú ofreciendo un lugar para llegar. Lástima que el ese puerto me quede tan lejos, pero ahí andaba esa voz, esa voz para hablar y escuchar. Y hablamos mucho o poco, no sé, sólo hablamos y nos reímos.

Ayer le dije a la guerrillera que yo no sabía nada. Que no sabía si iba a ser algo efímero o duradero. Me cuesta creer en las palabras, en las locuras. No sé, no sé. Lo único que sé es que tengo que ir para cerrar historias o comenzarlas. Para convertirme en ladrón o para dejarme asaltar. Para mirar. Y la guerrillera, que está muy, muy loca, me dijo que era una locura, pero que sería una locura compartida. Nuestra primera locura compartida. Y si sueno incoherente, lo siento, es imposible disuadirme...

Hello, Goodbye

"Vine del Norte" - Ismael Serrano

Vine del norte buscando una canción y una cruz,
y allí se cruzó un cometa, y en su estela estabas tú.
En Madrid seguiría lloviendo, triste como lo dejé,
y en Santiago con tus luces y su noviembre me quemé.

Y fue después de un concierto, una noche en tu universidad,
allí te encontré de nuevo, "Hoy te invito a carretear".
"Acepto gustoso tu oferta, sólo con una condición:
que no se acabe esta noche y que no me enamore yo".

Andando por La Alameda, tú me empezaste a contar
causas, azares y luchas, en estos días y al pasar
por delante de La Moneda, tú tarareaste a Jara.
Me miraste, "Así tan duro, tienes un aire a guevara".

Y entramos en un bareto, y allí alguien cantaba a Fito.
"A este paso me enamoro, sólo me falta otro pisco".
"Déjate de historias, súbete ahí, y cántame una de Silvio".
"Sólo si me das un beso", y todos cantaron conmigo.

Salimos del bar borrachos, agarrados de la mano,
y en la calle como siempre jodiendo andaban los pacos.
Tú les gritaste "¡Asesinos!", y los dos echamos a correr.
Tú reías, y en tu risa yo me veía caer.

Pero, "¿Dónde has estado este tiempo? Se hace tarde, vete a casa",
y en tu abrazo a lo lejos, creí oír a los Parra,
cantando para nosotros. Será mejor que me vaya.
Ahí quedé, solo, gritando, sin ti, "Te recuerdo, Amanda".

"Te recuerdo, Amanda".

Al tiempo llegué a mi norte, con una canción y una cruz,
con la estela de un cometa, con tu mentira y con tu luz.
En Madrid seguía lloviendo, tal como lo dejé,
y en Santiago tantas cosas, hoy me muero por volver.

Hoy me muero por volver.

sábado, mayo 12, 2007

Feliz primer añito, Cromosoma Z

"Porque largo es el camino
pero empiezo a caminar.
Y habrá alguien que conmigo
compartirá mis sentidos
mi defectos y mi fe.
Y es que siento que es mejor
vivir de lo que yo sé."

Poeta de Corazón - Alejandro Filio


***

Hay "gracias" que no alcanzan, pero intentaré devolverte con éstos algo de lo mucho que me has dado. Contaré tu historia primero, que yo venía blogueando desde el 2005 con otros espacios que tuve que borrar por-causas-que-no-quiero-recordar hasta que llegaste tú. Y naciste como un grito potente de mostrar quién soy, de mostrar con orgullo ese cromosoma de más presente en mí desde el día que nací. Orgullo arcoiris, orgullo gay. Así comenzaste, chiquito, con un diseño que no era este ni tenía muñequitas, con poquitos comentarios. Pero mira cómo has crecido en sólo un año.

Gracias por dejarme escribir mis tonterías, mis alegrías, mis días grises. Por soportar mis miedos, mis locuras, mis palabras sin sentido, a mis sentidos exaltados. Por soportar mi antipaciencia en tus páginas, mis palabras incoherentes, mi pesimismo, mis sueños, las canciones interminables, los versos de tantos que robo para desenredarme un poco.

Gracias por recibir a mis amigos y por hacerme conocer muchos más. A todos ustedes, visitantes constantes, amigos locos que veo a través del monitor, consejeros, psicoanalistas y a mi guerrillera majísima, un gracias gigantesco por leerme, por linkearme, por dejar un comentario, una palabra, una idea, un abrazo, un apapacho o un beso gordo. Super beso para todos con todo ese cariño que es capaz de traspasar fronteras a través de un teclado.

Gracias por la tolerancia, por los buenos deseos, por el respeto, por las letras de cada espacio, por las conversaciones de msn, por llenar de realidad la virtualidad de esta maquinita. Gracias por acompañar mis soledades y por continuar aquí a pesar de mis constantes sin sentidos y faltas de cordura.

Gracias, mil gracias que no son suficientes.
Feliz primer añito, mi Cromosoma Z.
Y todavía sigo con el fusil al hombro.

Hello, Goodbye