"A veces pienso que soy como Lestat de Lioncourt, sí el de las crónicas vampíricas de Anne Rice. Que por qué, me preguntas... Porque él anda enamorándose de todo vampiro que ve porque a todos les encuentra algo hermoso y a mí... a mí me gustan algunas personas, varias diría yo. No, no, no, tampoco se trata de andar de aquí para allá con una o con otra... no sé, quizás en alguna de ellas encontraré lo que busco, quizás no encuentre nada. ¡Ay! Todas, todititas, tienen su encanto..." Muero de sueño, espérame un ratito que bajo al toque no más y me compro una Coca diet a ver si así se me pasa la modorra. Bajo, bajo más, llego a la máquina que está frente al pull de ventas y que ojazos, que linda has venido hoy día. Debería dejar de pensar esas cosas porque a pesar de que parece que los ojazos esos me miran cada vez paso, acá soy closet y siempre lo seré. Pero qué linda está hoy día, que linda con tremendas... tremendas... tremenda personalidad, decía, (casi no la conoces, de hecho no la conoces nada) y hoy vestida de negro te ves tan linda y el otro día me dijiste ¿princesa? mientras te arreglaba el folder, no sé, la verdad no me acuerdo, pero algo así susurraste. Mejor me compro mi Coca Cola no más, dejo de deambular por los pasillos de la empresa y me regreso al closet.

